A pocos días de la 17ª Conferencia de las Partes del Convenio sobre la Diversidad Biológica (COP17), que se realizará en Armenia, la Facultad de Arquitectura y Urbanismo (FAU) de la Universidad de Chile y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) promovieron un espacio de reflexión y colaboración orientado a conectar el conocimiento científico, las políticas públicas y las experiencias de distintos sectores frente a la crisis de pérdida de biodiversidad.
El encuentro, organizado conjuntamente por ambas instituciones con la participación del Departamento de Geografía de la FAU, convocó a representantes del Ministerio del Medio Ambiente, universidades, centros de investigación, empresas y organizaciones de la sociedad civil. La iniciativa buscó contribuir a la discusión nacional sobre los compromisos internacionales en biodiversidad y los desafíos para su implementación en Chile.
La colaboración entre la FAU y el PNUD puso en valor la importancia de articular capacidades académicas e institucionales para avanzar hacia territorios más sostenibles y resilientes, incorporando distintas perspectivas en la construcción de respuestas frente a los desafíos ambientales.
La biodiversidad como desafío territorial
En la apertura, el Decano de la FAU, profesor Jorge Inzulza, destacó la relevancia de abordar la pérdida de biodiversidad desde una perspectiva territorial, vinculada directamente con las disciplinas que se desarrollan en la Facultad.
“La biodiversidad no es un problema distante, abstracto ni exclusivamente ambiental; es un problema territorial”, planteó, aludiendo a su expresión en ciudades, áreas rurales, costas, bosques y sistemas hídricos.

Desde esta perspectiva, el decano subrayó la responsabilidad de disciplinas como la arquitectura, el urbanismo, la geografía y el diseño en la planificación y transformación de los territorios, así como en la conservación de los sistemas naturales que sostienen la vida.
Asimismo, destacó el valor de la alianza con el PNUD para generar espacios de diálogo entre distintos actores y conectar la investigación con las necesidades del país. “La protección de la diversidad no es una tarea que pueda postergarse ni delegarse en otros. Es una responsabilidad colectiva y, al mismo tiempo, una tarea profundamente territorial”, señaló.
Por su parte, Paloma Toranzos, Jefa de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible del PNUD Chile, relevó la necesidad de fortalecer la colaboración entre instituciones frente a la triple crisis ambiental, marcada por la pérdida de biodiversidad, el cambio climático y la contaminación.
“Frente a desafíos de esta magnitud, ninguna institución puede actuar de manera aislada. Se requieren espacios de encuentro que permitan compartir conocimientos, experiencias y soluciones entre distintos sectores de la sociedad”, sostuvo.
La representante del PNUD también destacó el papel de las universidades públicas en la generación de conocimiento científico, la formación de nuevas generaciones y la creación de instancias de diálogo que contribuyan a la toma de decisiones. En esa línea, valoró especialmente el trabajo de la FAU y su Departamento de Geografía, así como la participación de su decano, Jorge Inzulza; del director del Departamento de Geografía, Alexis Vázquez; y de la profesora Daniela Manuschevich, quienes contribuyeron activamente a la realización del encuentro.
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La participación del Departamento de Geografía fue fundamental para impulsar esta iniciativa y vincular la discusión internacional sobre biodiversidad con los desafíos concretos de los territorios. En este trabajo destacó Daniela Manuschevich Vizcarra, profesora del Departamento de Geografía de la FAU, cuyo aporte académico y participación en la organización contribuyeron a articular la colaboración entre la Universidad de Chile y el PNUD.
Su participación refleja el compromiso de la Facultad con la generación de conocimiento y la apertura de espacios de discusión interdisciplinaria en torno a los procesos socioecológicos, la planificación territorial y la conservación de los ecosistemas.
El seminario también permitió relevar el papel de la academia en la actualización de los instrumentos de política pública y en la búsqueda de respuestas que integren las dimensiones ambientales, sociales y económicas. Desde la FAU, este desafío supone comprender cómo las decisiones sobre ocupación, planificación y transformación territorial inciden en la biodiversidad y en las condiciones de vida de las comunidades.
Estrategia Nacional de Biodiversidad: compromisos y desafíos
La jornada contempló una presentación sobre el Convenio sobre la Diversidad Biológica y el Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming-Montreal, además de un panel dedicado a la relación entre política pública, ciencia y sector empresarial en la implementación de la agenda nacional de biodiversidad.
Alejandra Figueroa, Paloma Toranzos Martín Becker, Jorge Inzulza, Daniela Manuschevich, Katherine Muller y Alexis Vásquez.
Durante la exposición sobre el marco internacional, se abordaron los principales factores que explican la pérdida de biodiversidad, entre ellos el cambio de uso de suelo, la contaminación, los efectos del cambio climático y las especies exóticas invasoras. También se revisaron las metas globales adoptadas en 2022, que buscan detener y revertir la pérdida de biodiversidad hacia 2030.
“Este tipo de instrumentos suelen ser un puente entre distintas administraciones de gobierno”, explicó, destacando que la actualización de la estrategia permite alinear las políticas públicas chilenas con el Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming-Montreal.
Desde la perspectiva científica, Pauchard llamó la atención sobre el estado de amenaza que enfrentan numerosas especies y ecosistemas del país, reforzando la necesidad de abordar la conservación como un desafío que requiere colaboración entre sectores y disciplinas.
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Por su parte, Katherine Müller destacó el creciente interés del sector empresarial por incorporar la biodiversidad en sus estrategias de sostenibilidad. En particular, relevó la importancia de que las empresas identifiquen y transparenten sus impactos y dependencias respecto de la naturaleza.
La representante de Acción Empresas también subrayó que el desafío no consiste únicamente en reducir los impactos negativos, sino en avanzar hacia acciones que contribuyan activamente a la regeneración de la naturaleza.
Un espacio para proyectar acciones conjuntas
La discusión puso de manifiesto que la implementación de los compromisos internacionales requiere fortalecer la coordinación institucional, movilizar recursos, mejorar los mecanismos de seguimiento y traducir las metas globales en acciones concretas en los territorios.
En este escenario, la alianza entre la FAU y el PNUD reafirma la importancia de generar espacios de colaboración entre el conocimiento académico, las instituciones públicas, el sector privado y las organizaciones de la sociedad civil.
El seminario “Chile camino a la COP17 de Biodiversidad” se proyecta así como una instancia para fortalecer redes de colaboración, compartir experiencias y aportar a la discusión nacional sobre la conservación y el uso sostenible de la biodiversidad, en un momento clave para la implementación de los compromisos ambientales de Chile.

