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Estudiantes de la FAU destacan en el XL Concurso CAP 2026 con un tercer lugar nacional y un proyecto finalista

Estudiantes de la FAU destacan en el XL Concurso CAP 2026 con un 3er. lugar

La Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Chile (FAU) tuvo una destacada participación en la XL versión del Concurso CAP para Estudiantes de Arquitectura 2026, con dos equipos que llegaron a las instancias finales de este reconocido certamen nacional.

El resultado más destacado fue el tercer lugar nacional obtenido por un equipo de estudiantes de Taller 8 de Arquitectura, integrado por Diego San Martín, Manuela de la Barrera, Gabriel Valladares y Emilia Mellado, bajo la guía del profesor Tomás Villalón. El proyecto presentado por el grupo, “Río, Acueducto y la Torre”, propone una intervención orientada al saneamiento del río Loa y se emplaza en Quillagua.

A este reconocimiento se suma la selección como proyecto finalista de “[RE] Ensamble Angelmó”, desarrollado por Martín Silva, David Macías y Matías Paz, con la guía de los profesores Tomás Villalón y Eugenio Lagos.

De esta manera, la FAU estuvo representada con dos propuestas entre los proyectos que alcanzaron la etapa decisiva de una convocatoria que recibió 48 proyectos provenientes de 18 escuelas de Arquitectura de todo Chile.

Tercer lugar para una propuesta de saneamiento del río Loa

El proyecto “Río, Acueducto y la Torre”, desarrollado por estudiantes de Taller 8, aborda el desafío del concurso desde una problemática territorial y ambiental localizada en Quillagua, en la Región de Antofagasta.

La propuesta plantea un proyecto dedicado al saneamiento del río Loa, articulando arquitectura, infraestructura y territorio frente a una problemática concreta del norte de Chile.

Para sus integrantes, el tercer lugar representa además el resultado de un proceso colectivo desarrollado durante el taller y de una apuesta que estuvo presente desde las primeras etapas del trabajo.

“Para nosotros, como equipo, fue súper gratificante llegar a este lugar porque fue un trabajo arduo. Fue una visión que siempre estuvo en el taller, porque el profesor siempre lo comentó desde el inicio: que este era el objetivo final, volver a atraer a la Universidad de Chile dentro del top 3. Haber logrado eso fue súper gratificante para nosotros, porque hubo harto esfuerzo del equipo para llegar al resultado final”.

Más allá del resultado, los estudiantes destacan especialmente la experiencia de trabajo colectivo que implicó desarrollar el proyecto y enfrentar las distintas etapas del concurso.

“Fue una experiencia súper bonita. El resultado final y haber podido clasificar y estar entre los tres finalistas se debe principalmente a cómo fluyó todo el trabajo en equipo. Cada uno pudo encontrarse en lo que más le gustaba, desarrollarse, aprender cosas nuevas y apoyarse en todo eso. Es muy bonito también saber que es algo que da frutos”.

La experiencia también permitió a los estudiantes valorar el papel de los concursos como espacios de intercambio y representación de las distintas escuelas de arquitectura.

“Sirven para representar a la universidad, para demostrar las habilidades que tiene cada uno y dar a entender qué es lo que está pasando en el pensamiento arquitectónico de cada universidad. Creo que es importante que se concurse más, tener las ganas y demostrar que nosotros también pudimos. Todos pueden, por eso es muy importante participar”.

[RE] Ensamble Angelmó: reconstruir la memoria industrial a través del acero

Junto con el tercer lugar nacional, otro equipo de la FAU alcanzó la etapa final del concurso con “[RE] Ensamble Angelmó”, proyecto desarrollado por Martín Silva, David Macías y Matías Paz, bajo la guía de los profesores Tomás Villalón y Eugenio Lagos.

La propuesta se emplaza en el Canal Tenglo, en Puerto Montt, junto a la costanera del Mercado Angelmó, un territorio caracterizado por la actividad portuaria, la pesca artesanal y una estrecha relación entre la ciudad y el borde costero.

El proyecto plantea un Centro de Innovación vinculado a la actividad pesquera, buscando articular a pescadores artesanales, investigadores, industria y comunidad en torno a procesos de innovación y generación de valor.

Su principal apuesta consiste en recuperar componentes estructurales de acero provenientes de antiguos muelles industriales distribuidos a lo largo del territorio nacional, utilizándolos como base para construir una nueva infraestructura.

Los propios estudiantes explican que el proyecto surgió desde la intención de recuperar una parte de la historia industrial del país:

“El proyecto era un Centro de Innovación pesquero emplazado en Angelmó. Lo que buscábamos era reconstruir la memoria industrial de Chile a través de los muelles que están repartidos a lo largo del territorio. Buscamos todos los muelles industriales de acero, porque esa era la base del concurso, y formamos un proyecto desde cero con las piezas reutilizadas”.

Para desarrollar esta propuesta, el equipo realizó un levantamiento tridimensional y una catalogación de piezas provenientes de antiguos muelles industriales ubicados en distintos puntos de Chile, entre ellos Caldera, Taltal, Los Vilos, Constitución, Lota y Tierra del Fuego.

De esta manera, el proceso de diseño parte desde un inventario material existente, modificando la lógica convencional del proyecto arquitectónico: las piezas recuperadas se convierten en parte fundamental de las decisiones estructurales y espaciales.

La estrategia busca demostrar la posibilidad de dar una segunda vida a componentes estructurales de acero, reduciendo la necesidad de fabricar nuevas piezas y las emisiones asociadas a la extracción, procesamiento y transporte de nuevos materiales.

Para el equipo de “[RE] Ensamble Angelmó”, la participación en el Concurso CAP también significó una experiencia formativa especialmente significativa.

“Fue una experiencia bien gratificante y además un gran esfuerzo por parte del grupo. Creo que es una oportunidad como de una vez en la vida, como este concurso, y se sintió así. Intentamos dar lo mejor también gracias a los profesores, que nos motivaron a hacerlo así”.

Los estudiantes destacan especialmente el acompañamiento de sus profesores guía Eugenio Lagos y Tomás Villalón, a quienes reconocen como fundamentales para el desarrollo de la propuesta.

“Ellos fueron como los pilares para llevar a cabo el proyecto. Siempre nos motivaron, nos decían que teníamos que ganar y que íbamos a ganar. Entonces se agradece demasiado la experiencia con estos dos docentes”.

El proceso fue también una oportunidad para valorar el vínculo entre profesores y estudiantes que se genera durante el desarrollo de proyectos de esta escala.

La participación de los dos equipos también permitió a los estudiantes reflexionar sobre la diversidad de aproximaciones arquitectónicas que caracteriza el trabajo desarrollado en la FAU.

En ese sentido, destacan que las dos propuestas seleccionadas para la etapa final respondieron a aproximaciones muy diferentes al desafío planteado por el concurso.

“Yo creo que la diversidad que había en los proyectos. Por lo menos en el taller había una gama muy amplia de proyectos y los dos que quedaron seleccionados dentro del Top 10 son polos totalmente distintos, pero ambos funcionaban bien”.

Para los estudiantes, esta diversidad también se expresa en la manera de relacionar arquitectura y territorio, incorporando tanto las características del lugar como la dimensión del espacio público y la escala humana.

“Creo que es la diversidad en la forma de proyectar. También había una relación muy rica entre el espacio en el que estábamos interviniendo y emplazando el proyecto, como también la consideración con los espacios públicos que existían en relación con el proyecto. Siento que todos los proyectos que fueron seleccionados para participar en el concurso tenían muy en mente eso y también la escala humana”.

40 años impulsando la arquitectura, la innovación y el uso del acero

La versión 2026 del Concurso CAP para Estudiantes de Arquitectura conmemora los 40 años del certamen, creado en 1986, coincidiendo con los 80 años del Grupo CAP.

El concurso busca fomentar la arquitectura sostenible, el trabajo colaborativo y multidisciplinario y la exploración del acero como material arquitectónico y estructural, promoviendo propuestas capaces de responder a desafíos sociales, económicos, técnicos y ambientales contemporáneos.

En esta edición, el desafío consistió en proyectar un Centro de Innovación capaz de albergar y potenciar procesos de investigación, desarrollo y transferencia de conocimiento, generando espacios de encuentro entre investigadores, universidades, startups, empresas, inversionistas y comunidad.

La convocatoria recibió 48 proyectos provenientes de 18 escuelas de Arquitectura de todo Chile. El jurado fue presidido por el arquitecto Smiljan Radić, ganador de la primera versión del concurso en 1986.

Para la FAU, el tercer lugar nacional obtenido por Diego San Martín, Manuela de la Barrera, Gabriel Valladares y Emilia Mellado, junto con la selección como finalistas de Martín Silva, David Macías y Matías Paz, constituye un reconocimiento al trabajo desarrollado por estudiantes y docentes en torno a la experimentación arquitectónica, la innovación, la sostenibilidad y la relación entre proyecto y territorio.

Más allá de los resultados, la participación de ambos equipos permitió llevar al concurso dos aproximaciones distintas a los desafíos contemporáneos de la arquitectura: desde el saneamiento y recuperación de un territorio afectado por problemáticas ambientales, hasta la reutilización de estructuras industriales para construir nuevas relaciones entre innovación, actividad productiva, comunidad y ciudad.

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