La actividad, organizada por el Área de Diversidad Funcional y Neurodivergencia junto al Área de Equidad e Inclusión de la Dirección de Asuntos Estudiantiles (DAE) y la organización estudiantil Space Invaders, tuvo como principal objetivo visibilizar la neurodiversidad y promover una reflexión colectiva en torno a la inclusión en la educación superior, mediante experiencias sociorecreativas.
Durante la apertura, la directora de Asuntos Estudiantiles (DAE), Prof. Lorna Lares, dio la bienvenida a las y los asistentes, destacando la importancia de generar espacios que fomenten la participación activa y el reconocimiento de las distintas formas de aprendizaje y percepción dentro de la comunidad universitaria.
La jornada contempló dos exposiciones centrales. La primera, titulada “Neurodivergencias en la educación superior: más allá de la inclusión”, fue presentada por el académico Alejandro Wasiliew Conget, quien abordó los desafíos y oportunidades para avanzar hacia entornos educativos más inclusivos, poniendo énfasis en el bienestar y la participación de estudiantes neurodivergentes.
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Posteriormente, el actor y especialista en innovación educativa Benjamín Hidalgo-Venturino presentó “Innovación educativa: de la experiencia a la integración”, instancia en la que relevó el valor del juego, la creatividad y la experiencia como herramientas para transformar los procesos de enseñanza-aprendizaje y fortalecer la inclusión en contextos educativos.
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De manera complementaria, la jornada incluyó un espacio sociorecreativo donde las y los asistentes participaron en juegos de mesa, dinámicas con elementos sensoriales y preguntas de reflexión. Esta propuesta fue desarrollada en conjunto con la organización estudiantil Space Invaders, colectivo que busca generar espacios de encuentro interdisciplinario y fomentar el intercambio de ideas dentro de la comunidad FAU.
La actividad contó con la participación de cerca de 30 personas, quienes pudieron interactuar en un ambiente acogedor y flexible, especialmente significativo para estudiantes neurodivergentes. A través del juego, se promovió el diálogo, el intercambio de experiencias y la construcción de propuestas orientadas a fortalecer metodologías pedagógicas más inclusivas.
La jornada permitió, además, relevar el potencial del juego como herramienta pedagógica, capaz de reducir barreras, facilitar la interacción social y abrir espacios de reflexión en torno a la diversidad. En este sentido, la experiencia evidenció la importancia de incorporar enfoques innovadores en la educación superior que reconozcan y valoren la pluralidad de formas de aprender y habitar el espacio universitario.

